La composición fotográfica es la elección y organización de los sujetos dentro de la fotografía.
En ocasiones podremos componer antes de realizar la toma, otras veces tendremos que realizar clonados o mover los objetos mediante postprocesado digital.
Los fotógrafos nóveles suelen situar los objetos en el centro de la fotografía debido en gran parte a que las cámaras digitales tienen el sistema de enfoque automático en el centro del visor. Para evitar esto, se puede presionar ligeramente el botón de disparo (antes de realizar la toma, la cámara emite un pitido) y en ese momento, movemos el encuadre y componemos.
Hay muchos tipos de composición y cada uno ofrece unas posibilidades y otorga a nuestras fotografías un determinado matiz. Por ejemplo, la regla de la mirada libera al sujeto y no seguirla da una sensación de opresión y angustia; la regla de los tercios es una forma sencilla de romper la simetría que se produce al fotografiar horizontes; y una fotografía que no tenga en cuenta el equilibrio y la compensación de masas, rara vez será sugerente.