Los virados desde Camera Raw ofrecen una calidad asombrosa y pueden incluso tratarse las sombras y las luces por separado ofreciendo así soporte para duotonos muy interesantes.
Para ser sinceros, los sensores digitales capturan la imagen en escala de grises y el color se obtiene mediante un sistema de conversión. Por eso, es mejor pasar a blanco y negro desde Camera Raw, evitando así dos conversiones:
- la que el conversor RAW realiza para crear el color
- la que realizamos con Photoshop para obtener el blanco y negro o el virado.
Después de la teoría, pasemos a la práctica.
- Abrimos nuestra fotografía en Camera Raw.
- Realizamos un revelado básico.
- Vamos a la pestaña "HSL/Escala de grises" (la cuarta).
- Marcamos convertir a escala de grises.
- Movemos los deslizadores para iluminar u oscurecer cada gama de color por separado.
- Pasamos a la pestaña "Dividir tonos" (la quinta).
- Ajustamos los tonos para las luces y las sombras de forma separada.
A tener en cuenta:
- Los virados sepia se consiguen con los tonos 40 a 60 y un valor de 20 a 40 de saturación.
- Los valores que aparecen en la imagen producen un virado que simula las fotografías antiguas donde las luces van al sepia y las sombras al azul.
- Recuerda que no verás cambios hasta que muevas los deslizadores de saturación.
- Para virados simples sepias, platinos, oro, utiliza sólo las luces o las sombras o los mismos valores en ambas zonas. Evitarás sustos durante el postprocesado.
- El deslizador de equilibrio no modifica la iluminación de la fotografía, sólo indica en qué punto de la escala de grises empezamos a aplicar las sombras o las luces.